viernes, 16 de mayo de 2014
jueves, 10 de abril de 2014
jueves, 6 de marzo de 2014
La
Memoria Fotográfica te permite recordar con cierto nivel de detalle una
imagen que has visto con anterioridad. Mayor nivel de detalle cuanto mayor sea
tu capacidad para retener las imágenes en la mente.
Puedes aumentar esta capacidad
mediante los siguientes ejercicios. Emplea 10 minutos o menos al día, durante 1
mes y disfruta de los resultados. Para ello, decide qué ejercicio vas a
realizar, siéntate, respira profundamente, relájate y lleva alguno(s) de los
siguientes:
- Abre una revista que contenga fotos de paisajes,
personas o interiores de casas, por ejemplo. Elige una foto cualquiera y
mírala atentamente durante unos instantes (1 minuto máximo). Cierra la
revista y comprueba qué es todo lo que puedes recordar de la imagen
- Estando en una habitación de tu casa, sala o
aula de un edificio cualquiera. Mira atentamente a lo que tienes delante
tuya. De nuevo, durante 1 minuto máximo. Cierra los ojos y comprueba
cuánto recuerdas.
- En la calle,
mira hacia un edificio durante 1 minuto máximo. Cierra los ojos o vuelve
la vista hacia otro lado. ¿Cuánto recuerdas?
- Al aire libre, en el campo, por ejemplo. Mira el
paisaje durante 1 minuto máximo. Cierra los ojos y comprueba cuánto
recuerdas.
Para
Sacar el Máximo Partido de Cualquiera de Estos 4 Ejercicios:
- aumenta progresivamente la complejidad. Es decir,
empieza por el ejercicio 1 con fotos o imágenes sencillas que no tengan un
gran nivel de detalle o sin que te exijas recordar absolutamente todo.
Confía en que poco a poco irás recordando mucha más información;
- puedes ir pasando de un ejercicio a otro, teniendo en
cuenta que probablemente los más complejos sean los dos últimos (en la
calle y al aire libre) ya que estarás percibiendo una gran cantidad de
datos que vienen de otros sentidos como el olfato y el oído al menos,
además de la vista. Es más fácil que con las imágenes de la revista y la
habitación en casa, toda esa percepción extra sea mucho menor si haces el
ejercicio en un momento tranquilo y sin ruidos.
sábado, 22 de febrero de 2014
CAMBIOS EN EDUCACION PRIMARIA
LOMCE
La etapa de Educación Primaria comprende seis cursos y se
organiza en áreas, que
tendrán un carácter global e integrador. Los alumnos y alumnas deben cursar las
siguientes áreas del bloque de asignaturas troncales en cada uno de los cursos:
a) Ciencias de
la Naturaleza.
b) Ciencias
Sociales.
c) Lengua
Castellana y Literatura.
d) Matemáticas.
e)Lengua extranjera
Los alumnos y alumnas
deben cursar las siguientes áreas del bloque de asignaturas específicas en cada
uno de los cursos:
a) Educación Física.
b) Religión, o Valores Sociales y Cívicos, a elección
de los padres, madres o tutores legales.
c) En función de la regulación y de la programación de
la oferta educativa que establezca cada Administración educativa y, en su caso,
de la oferta de los centros docentes, al menos una de las siguientes áreas del
bloque de asignaturas específicas:
1.º Educación Artística.
2.º Segunda Lengua Extranjera.
3.º Religión, sólo si los padres, madres o tutores
legales no la han escogido en la elección indicada en el apartado anterior.
4.º Valores Sociales y Cívicos, sólo si los padres,
madres o tutores legales no la han escogido en la elección indicada en el
apartado anterior.
Los alumnos y alumnas deben cursar el área Lengua
Cooficial y Literatura en el bloque de asignaturas de libre configuración
autonómica en aquellas Comunidades Autónomas que posean dicha lengua cooficial,
si bien podrán estar exentos de cursar o de ser evaluados de dicha área en las
condiciones establecidas en la normativa autonómica correspondiente.
Además, los alumnos y alumnas podrán cursar algún área
más en el bloque de asignaturas de libre configuración autonómica, en función
de la regulación y de la programación de la oferta educativa que establezca
cada Administración educativa y, en su caso, de la oferta de los centros
docentes, que podrán ser del bloque de asignaturas específicas no cursadas,
profundización o refuerzo de las áreas troncales, o áreas a determinar.
Sin
perjuicio de su tratamiento específico en algunas de las áreas de la etapa, la
comprensión lectora, la expresión oral y escrita, la comunicación audiovisual,
las Tecnologías de la Información y la Comunicación, el emprendimiento y la
educación cívica y constitucional se trabajarán en todas las áreas.»
El alumno o alumna accederá al curso o
etapa siguiente siempre que se considere que ha logrado los objetivos y ha
alcanzado el grado de adquisición de las competencias correspondientes. De no
ser así, podrá repetir una sola vez
durante la etapa, con un plan específico de refuerzo o recuperación. Se
atenderá especialmente a los resultados de la evaluación individualizada al
finalizar el tercer curso de Educación Primaria y de final de Educación
Primaria.
Los centros docentes realizarán una
evaluación individualizada a todos los alumnos y alumnas al finalizar el tercer
curso de Educación Primaria, según dispongan las Administraciones educativas,
en la que se comprobará el grado de dominio de las destrezas, capacidades y
habilidades en expresión y comprensión oral y escrita, cálculo y resolución de
problemas en relación con el grado de adquisición de la competencia en
comunicación lingüística y de la competencia matemática. De resultar
desfavorable esta evaluación, el equipo docente deberá adoptar las medidas ordinarias
o extraordinarias más adecuadas.
En aquellas Comunidades Autónomas que
posean, junto al castellano, otra lengua oficial de acuerdo con sus Estatutos,
los alumnos y alumnas podrán estar exentos de realizar la evaluación del área
Lengua Cooficial y Literatura según la normativa autonómica correspondiente
Evaluación final de
Educación Primaria.
Al finalizar el sexto curso de Educación
Primaria, se realizará una evaluación individualizada a todos los alumnos y
alumnas, en la que se comprobará el grado de adquisición de la competencia en
comunicación lingüística, de la competencia matemática y de las competencias
básicas en ciencia y tecnología, así como el logro de los objetivos de la
etapa.
El Gobierno, previa consulta a las
Comunidades Autónomas, establecerá los criterios de evaluación y las
características generales de las pruebas para todo el Sistema Educativo Español
con el fin de asegurar unos criterios y características de evaluación comunes a
todo el territorio.
Las Administraciones educativas podrán
establecer planes específicos de mejora en aquellos centros públicos cuyos
resultados sean inferiores a los valores que, a tal objeto, hayan establecido.
domingo, 9 de febrero de 2014
SE PONE EN MARCHA LOMCE
La Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad
Educativa (LOMCE) comenzará a implantase en el próximo curso 2014-2015 en
Primaria y Formación Profesional Básica.
Según el calendario de aplicación, en
Secundaria, Bachillerato y FP de grado medio y superior se aplicará en el curso
2016-2017 y las primeras evaluaciones finales exigidas para obtener el título
de ESO y Bachillerato se celebrarán en 2017. Con la LOMCE desaparecerán las
actuales Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU), aunque se mantendrán hasta
el curso 2017-2018.
lunes, 20 de enero de 2014
APRENDER A ESTUDIAR
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¿Con cuál de las siguientes definiciones del
estudio estás más de acuerdo?
Estudiar es:
1.
Aprender de memoria uno o varios temas.
2.
Prepararse para aprobar un examen.
3.
Tratar de comprender algo de forma sistemática.
4.
Llevar a cabo los deberes que señala el profesor.
¿Cuál es la mejor
respuesta?
Veámoslo en detalle.
1.
Para aprender algo es necesario retenerlo o recogerlo, pero esto no es
suficiente. Hace falta también entender (lo que exige, a su vez, pensar,
reflexionar). Memorizar sin comprender es solamente repetir (como un loro).
2.
El sentido del estudio es encontrar respuestas para lo que nos
preguntamos y no sabemos. Hay que estudiar para saber y no simplemente para
aprobar exámenes.
3.
Esta es la mejor de las cuatro definiciones. Lo fundamental del estudio es la
comprensión. Por ello debes esforzarte por comprender todo lo que estudias.
No basta entender algunas cosas: hay que intentarlo con todo lo que se
estudia, y siempre, es decir, de forma sistemática
4.
El estudio no es simplemente adquirir información, conocer cosas. Tampoco
puede reducirse a hacer lo que señala el profesor. Si te limitas a hacer
esto, tendrás una actitud pasiva y no sabrás hacia dónde te diriges o qué persigues.
A continuación, proponemos una definición que está
muy relacionada con la citada en tercer lugar:
Estudiar es aplicar las facultades mentales para
adquirir, comprender y organizar el conocimiento.
ESTUDIAR NO ES
COMPRENDER
Estudiar es situarse adecuadamente ante unos contenidos, interpretarlos, asimilarlos, retenerlos, para después poder expresarlos en una situación de examen o utilizarlos en la vida práctica.
APRENDER es obtener
el resultado positivo que se busca con la actividad de estudio.
El punto crucial es aprender a aprender.
Y se aprende gracias a estrategias. Una vez adquiridas, las buenas
estrategias de aprendizaje, nos sirven para toda la vida.
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miércoles, 1 de enero de 2014
EDUCACIÓN: ¿QUIÉN SUSPENDE?
Sabemos por
experiencia propia lo que la educación puede significar para un niño: en
nuestra vida hemos visto cómo una generación de niños provista de formación
construía una nación. Y nuestra educación fue la base que nos permitió tomar
parte en los acontecimientos históricos de nuestros respectivos países: la
liberación de nuestros pueblos del colonialismo y el apartheid.
La educación puede
marcar la diferencia entre una vida de pobreza opresiva y la posibilidad de una
vida plena y segura: entre niños que mueren a causa de una enfermedad evitable
y familias que se crían en un entorno saludable; entre huérfanos que crecen en
el aislamiento, y comunidades que tienen los medios para protegerlos; entre
países destrozados por la pobreza y los conflictos, y el acceso a un desarrollo
seguro y sostenible. La enseñanza es uno de los instrumentos más eficaces que
tenemos para promover la prevención del sida y poner fin a la propagación de la
pandemia. En tiempos de paz, la enseñanza puede proveer a los niños de medios
para protegerse; en tiempos de guerra, puede literalmente salvarles la vida.
Pero hoy en día el
mundo atraviesa una crisis de la educación. Ciento veinte millones de niños
-dos terceras partes de ellos niñas- no tienen acceso a la enseñanza básica. Uno
de cada cinco niños no verá nunca el interior de un aula. Al consentirlo,
estamos impidiendo a estos niños participar significativamente en la sociedad;
estamos permitiendo que aumenten las diferencias entre los países desarrollados
y los subdesarrollados, y perpetuando los ciclos de pobreza y desigualdad.
En muchos países en
desarrollo, el precio de la escolaridad es la barrera que impide llevar a los
niños al colegio. Incluso en países en los que la enseñanza primaria se supone
que es gratuita, el coste de los libros y uniformes significa que muchas
familias pobres sencillamente no pueden permitirse el dar a sus hijos una
educación. En Zambia, enviar a una criatura a la escuela primaria puede
costarle a una familia una quinta parte de su renta; no es de extrañar que más
de medio millón de niños de este país no vayan al colegio.
Los Gobiernos tienen
que hacer mucho más para que todos los niños puedan acceder a la
escolarización. En nuestro continente, África, los presupuestos nacionales a
menudo no dan prioridad a las necesidades básicas de los más pequeños: acceso a
la enseñanza, atención sanitaria y agua potable. Aunque nuestras prioridades y
compromisos están claros, la respuesta a esta situación puede ser
extraordinaria. En Malawi, la matriculación en escuelas primarias creció en un
50% a raíz de la decisión del Gobierno de suprimir los pagos de matrícula y los
uniformes obligatorios en 1994. Hoy Malawi es uno de los pocos países del mundo
en los se matriculan por igual en las escuelas primarias niños de ambos sexos.
Sin embargo, estos logros han hecho más difícil la lucha permanente por
encontrar recursos suficientes para financiar la educación, ya que los colegios
se ven ahora superados por el número de alumnos.
En el Foro Mundial de
la Educación reunido en Dakar, Senegal, los Gobiernos y las organizaciones
donantes se reafirmaron en su compromiso de universalizar la enseñanza primaria
para el año 2015. Los países en desarrollo prometieron implantar programas de
Educación Para Todos (EFA, siglas en inglés) que contemplarán la escolarización
gratuita de los alumnos de primaria. La comunidad internacional prometió que
'la falta de recursos no impedirá a ningún país seriamente comprometido con la
Educación Para Todos alcanzar esta meta'. Dos años después, muchos países que
han elaborado planes de enseñanza no están recibiendo el apoyo prometido. El
ministro de Educación paquistaní, Zubaida Jalal, cita la falta de recursos como
una 'barrera insuperable para la Educación Para Todos en la región del sur de Asia'.
La decisión tomada
por el Gobierno de Holanda de asignar 135 millones de euros para financiar
campañas de educación en países en vías de desarrollo es alentadora, pero no es
más que uno de los escasísimos intentos por llevar a la práctica el compromiso
con la Educación Para Todos. Recientemente, el Banco Mundial hizo un
llamamiento para eliminar el pago de matrículas en los colegios, implantar
medidas inmediatas para aumentar los recursos asignados a países que tienen
planes de enseñanza, y multiplicar por tres o por cinco las donaciones para la
enseñanza primaria. Agradecemos calurosamente el nuevo Plan de Acción del Banco
para la educación, que ha sido respaldado por los ministros de Economía y
Desarrollo del G-7. Debemos asegurarnos de que estas medidas se cumplen y no se
convierten en la última serie de iniciativas que no se llevan a cabo.
Vivimos en una
economía global de más de 30 billones de dólares; tenemos los recursos. El año
pasado, el mundo gastó casi el doble en defensa que en educación (en algunas
regiones hasta cuatro veces más). Se calcula que cada mes se desembolsan 1.000
millones de dólares sólo para las acciones militares en Afganistán. Para
alcanzar los objetivos globales del acceso universal a la enseñanza, hay que
invertir al menos 5.000 millones de dólares al año. Si nos tomamos en serio la
lucha contra la ignorancia, la enfermedad, la pobreza -y la construcción de un
mundo apropiado para nuestros hijos- tenemos que ser tan diligentes a la hora
de encontrar medios para financiar la educación, la atención sanitaria y el
bienestar social de nuestros niños, como lo somos a la hora de encontrar medios
para defender nuestras naciones en otros sentidos.
Hace muchos años, los
países industrializados acordaron dedicar un 0,7% de la renta nacional a la
Ayuda Oficial al Desarrollo, pero sólo Holanda, Noruega, Suecia y Dinamarca han
cumplido firmemente esa promesa. Muchos de los países más ricos rondan el 0,3%
o no llegan. El anuncio reciente del Gobierno noruego de aumentar su ayuda
desde el 0,92% hasta el 1% de aquí a 2005 es un ejemplo extraordinario para
todos nosotros.
En estos días, los
líderes mundiales participan en la Sesión Especial para la Infancia de Naciones
Unidas. A finales de junio, líderes de los países industrializados más ricos se
reunirán en la Cumbre del G-8 en Canadá. Ambos acontecimientos constituyen una
oportunidad para llevar a la práctica los compromisos ya alcanzados, para
asegurarnos de no dejar pasar ni un minuto más sin emprender una acción rápida
y clara. No debemos permitir que nuestras promesas suenen vacías.
Nosotros -la sociedad
civil y el sector privado- también debemos desempeñar nuestro papel. Los
ciudadanos de los países industrializados pueden hacer que sus Gobiernos e
instituciones donantes se responsabilicen de sus promesas de proveer los fondos
necesarios para financiar la educación universal. Los ciudadanos de los países
en vías de desarrollo deben asegurarse de que sus Gobiernos han creado e
implantado planes de enseñanza sólidos. Los grupos de la sociedad civil y el
sector privado pueden asociarse con sus respectivos Gobiernos con el fin de
canalizar recursos hacia la educación.
Si no alcanzamos los
objetivos para la enseñanza universal, no sólo no cumplimos nuestros
compromisos como gobiernos, comunidades y ciudadanos, sino que también fallamos
a nuestros niños. Todos ellos tienen derecho a aprender.
Nelson Mandela,
ex presidente de Suráfrica,
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